En el sistema anterior, lo que define cómo se postea una operación vive repartido: una tabla para los tipos de operación, otra para las reglas, un archivo de fórmulas, un par de includes. Para saber qué hace una compra hay que abrir los cinco.
Un pack junta todo eso en un objeto: sus diez dimensiones de clave de saldo, sus ocho horizontes de liquidación acumulativos, sus medidas —como el costo promedio ponderado—, sus fórmulas de importe y sus reglas. Se versiona, se aprueba y se carga; varios packs conviven en el mismo tenant, cada uno con su libro.
La consecuencia práctica es que un mercado nuevo es un pack nuevo, no un motor nuevo. Y que la pregunta «¿por qué se generó este asiento?» tiene una respuesta que se puede leer sin abrir el código.